sábado, 23 de julio de 2011

Te escuchaba hablar, 
no se de qué exactamente,
te acercaste a mí, 
como de costumbre llegas,  finjo que no estas, 
me abrazas, finjo que no lo haces, 
te alejas,
te busco, 
te abrazo, 
te veo, 
te beso,
te acercas, 
me alejo,
te beso,
finges que todo esta bien, quizá si este bien, 
me abrazas, 
me tomas de la mano, 
caminamos, sin un rumbo especifico, 
veo a algunas personas, me alejo de ti
no me sueltas, veo hacia otro lado, aún seguimos tomados de la mano, tú aún me tienes tomada de la mano,
cambio de dirección nuevamente, maldita idiosincrasia social. No se como es que esta estupidez hace que todo mi mundo se transforme.

Tarde: Mismo sueño

Empece la tarde otra vez en la habitación
que ocupe hace algunos años,
Estaba exactamente igual,
música,
esas si eran completamente diferentes
solo algunas ocupaban un puesto
en el repertorio de ciento nueve canciones
mis gustos han cambiado,
admito que he cambiado,
pero mi sueño sigue siendo el mismo.

Ese mismo sueño que me impide estar cerca
el que me aleja
el que me dice que no debo hacerlo
el que me invade
el que esta consumiendo mi vida
el que me destroza
el que esta apagando la luz de tu presencia
el que te mata.

Aprender a compartirlo contigo
quizá es algo que dure toda la vida
si pudiera decirte
que es lo que realmente pasa, lo diría
pero pensé que no era necesario
aún pienso que no es necesario.

A veces es también el tiempo, ¿El destino?
el que nos separa
nos aleja y nos junta,
sin comprender algunas palabras
suponiendo que nada es para mi.

Ventana de Viento

Aún sigo encerrada, atrapada entre estas cuatro paredes
teñidas de blanco que se han llenado de telarañas,
hace tiempo que la ventana de la habitación
permanece completamente cerrada
(inexplicable porque adoro las ventanas)
me han dicho que la abra,
no quiero hacerlo
(totalmente sin sentido)
prefiero perderme en la oscuridad del día
y en la negrura de la noche
(Admitó que por las noches la abro por un momento
solo para observar el cielo, las estrellas, quizá la luna).

Algo que no puedo negar es que las ventanas me distraen,
llaman mi atención, me trasportan a otros lugares,
me gusta ver como el aire mueve las nubes,
como se las lleva lejos,
como hace que choquen entre ellas,
como les da forma,
como las deshace y las transforma,
como traza con ellas un nuevo dibujo todos los días.

Abrí mi ventana,
está tarde por fin decido abrirla,
veo a través de ella
el viento sopla muy fuerte
los árboles se mueven de un lado al otro
parece que estuvieran danzando con la sinfonía del viento,
de un lado a otro,
algunas hojas caen,
el viento me susurra,
me hace preguntas,
preguntas que respondo sin dudarlo,
se las lleva y las pierde,
las transforma y sonríe,
respuestas que jamás regresaran.

Una leve brisa atraviesa la ventana,
roza mi rostro
y susurra "Pronto, muy pronto"
solo respondo con una sonrisa
"Sí, muy pronto".

lunes, 11 de julio de 2011

Madrugada

Una vez más, la madrugada ha llegado, esta madrugada parece que no será muy fría, las luces aún están encendidas como lo han estado durante las últimas dos semanas, el miedo a quedar en total oscuridad, a desvanecerse en la inmensidad y no regresar, el pánico por no decir la cobardía, que ha traído con los días el encierro. Cada madrugada entro, levanto la mirada y le busco alrededor, ¿Dónde estará esta madrugada? ¿En dónde estará mañana? Un fuerte escalofrío recorre todo mi cuerpo. Su pelo esta alborotado, sus rasgos han cambiado, no es aquella hermosa mujer que solía ser, ahora es solo una niña atrapada en un cuerpo arrugado y viejo, un cuerpo desgastado por los años. La penumbra de la noche invade todo, el faro que ilumina la calle no hace más que generar formas tenebrosas con los árboles, sombras sin forma definida, el aire mueve sus hojas y resopla enfurecido entre las ramas. Otra madrugada más, en medio de la nada, viéndola dormir, descansar, así como ella lo hizo conmigo años atrás.

domingo, 10 de julio de 2011

Desempolvando historias

Diez años han pasado desde la última vez que desempolve una historia, aún recuerdo aquel día como si hubiese sido ayer. Los años que han pasado tras esa historia me han llevado a descubrir nuevos caminos, algunos buenos otros malos. De los malos aprendí, sufrí, con algunos hasta llegue a llorar, hoy no me interesan más. A algunos caminos aún les temo, algunos quisiera jamás pisarlos de nuevo, otros se han quedado totalmente lejos de mi alcance, al que más le temo es a aquel que quizá es hoy, el que esta a un paso de ser recorrido.

Desempolve otra historia, "Como un sueño", en las letras azules, en las hojas dañadas por los años se leía lo siguiente:
Como un sueño ...  Llegó como un sueño, suavemente se fue, como un sueño, presurosa su estancia fue, fue breve y silenciosa, más su recuerdo vivirá eternamente.
Se fue, como un sueño, raudamente, y su adiós, cual condena dolorosa me ha hundido en la noche tenebrosa en un pesar que me consume inclemente.
Hoy, solo hay ausencia, Pues ... morí en su olvido.
 Pareciera ser otra historia que no se aleja mucho de mis días, de las noches de soledad, de los momentos que se pierden rapidamente, aquellos que no pasan de ser más que palabras, algunas, quizá la mayoría, aún no las comprendo. La ausencia por el momento no ha sido tan grande, pero llegará ese momento en el que su ausencia será para mi letras, historia tras historia, algo que jamás llegará a comprender. Seré olvidada. Sin embargo su recuerdo quedara plasmado tras algunas de mis no tan lejanas palabras.

Después de seguir pasando las palabras, me reencuentro con la historia de hace diez años, un fragmento de esta ha sido escrita. Sigo pasando hojas, el polvo encierra más palabras:
Has visto, renacer y marchitar día a día la belleza de las flores, así se marchitan más y más los días de mi juventud y renace vencedora la vejez, cosa lógica de nuestra vida, más es triste si tú no estas.
Cuantas veces lo he visto, he estado cerca, pero aún no llego a comprenderlo, ¿Existirá a caso una explicación lógica al sentido de tu presencia, al sentido de querer verte, hablarte, tan solo al sentido de pensar que estas allí, quizá en medio de la nada, quizá pensando en mi, así como yo pienso en ti? ¿Llegará el día en el que  aceptaré lo que siento, en el que mis pensamientos no serán más que pensamientos? ¿Llegará el día?

Palabra inexplicable, ¿Sin sentido?, más hojas: "Recuerda: Antes del amor, tu amigo soy." Aún sigue siendo una palabra sin sentido. Parecen que las palabras no se terminan, que conforme voy avanzando en esta historia, que a lo lejos parecía corta, más y más palabras forman nuevas historias. Algo que ha pasado hace años, que quizá ya ni sea recordado es hoy desempolvado por mi, en mis manos otra vieja historia:
Tan lejos que siento el sol, entonces lloro esa soledad...
Estas tan cerca de mis ojos y tan lejos de mi corazón.
Yo he de comprender que mi amor haz de olvidar. Yo tengo que fingir que es amistad y no querer.
Aun siguen mezclando historias viejas con "amor", "querer". ¿Qué habrá pasado en aquellos lejanos años? ¿Aún serán parte de tus pensamientos, de tus días, de tus recuerdos? ¿Seré para ti después de unos años lo que hoy soy o lo que supongo que soy (aunque aún no sé exactamente que soy)? Estoy simplemente desempolvando las letras que casualmente parecen haber escrito mi historia, quizá al final, después de releer entre líneas encuentre la explicación, quizá te encuentre al final de estas viejas letras, te digo que quiero encontrarte al final de mi historia en esta tarde gris de lluvia.
Nuestro mundo de ilusiones, de sueños que se pierden en la penumbra de la noche... Es deseo fugaz el fingir querer... Somos componentes de un mundo oscilante.
Quise ser un componente de tu mundo, pero al intentarlo me separe, te aleje. Supongo que esta mal intentar hacer que algunas cosas no tengan razón de ser, que simplemente pasen, solo quería que pasaran. Más sin embargo hoy se fueron, se alejaron, el viento se las llevo, no llego a ser nada más que otra historia sin palabras, una historia que no fue escrita, una historia perdida en el olvido de la inmensidad, una historia de noches, palabras, letras y más letras perdidas en el tiempo de tu ausencia. Ausencia.
Recuerdame siempre y no moriré, tal vez habré muerto y a tu lado estaré.
Al leer estas lineas  acuérdate de mi, de dedicarme un pensamiento si es que vivo o una lágrima si he muerto...
Después de pasar todas la hojas, llego a la última, la última pequeña historia narrada tras estas páginas. No la escribiré, ni la mencionaré. Quedará el enigma de lo que será. Eres mi enigma, mi soledad, eres las letras de esta historia, de esta nueva vieja historia desempolvada, escrita tras las páginas de un viejo libro. Eres mi enigma, desempolvando historias.

domingo, 3 de julio de 2011

Quiero

Hoy quiero que no se termine el día, 
quiero disfrutar de esta hermosa soledad, 
quiero dejar pasar los minutos entre esta melodía que no hace más que recordarme tu presencia.

Quiero hacer de mi soledad un arte, con planos y construcciones elevadas, con estructuras que interactuen entre sí perdiéndose en el silencio y la oscuridad definida por partes con cada nivel que especifica su estructura global, esa estructura que encierra mis pensamientos, pensamientos que hacen que te recuerde en todo lugar.

Quiero que esta melodía sea construida con un conjunto de patrones incoherentes, sin marcos de referencia.
Quiero diseñar una línea común que me lleve a ti, sin restricciones o limitaciones en un camino abstracto y real.

sábado, 2 de julio de 2011

Pinceladas, telarañas, agujas de reloj y mariposas

Pinceladas, telarañas, agujas de reloj, mariposas, noches de soledad iluminadas solamente por el faro casi apagado de la luna, con un cielo sin estrellas, sola, bajo la lluvia que parece que jamás cesará.

Como una mariposa me escondo tras espectaculares colores y formas, con mis alas escribo todos los días mi historia, sin saber con exactitud hacia donde voy. En ocasiones solo dejo que la brisa del viento me guíe (mis pensamientos), aún no había notado que a veces esta brisa me lleva a la soledad (Sin pensarlo, sin tan siquiera imaginarlo). No quiero pertenecer a una antología de mariposas, quiero ser la protagonista de un nuevo tomo, quiero volar a través de las distintas plantas, incluso de aquellas venenosas que amenazan con terminar mis vuelos.

Tranquilidad tras estas pinceladas, pinceladas artísticas, pinceladas decorativas, pinceladas transparentes y sin color. Pinto mi vida con pinceladas desalineadas, originales, quizá atractivas. ¿Cuántas historias vivas en el entorno tras estos trazos incomprensibles, sin estructura, sin razón?¿Cuántas replicas de una misma historia desdibujada con el paso de los días? Figuras en claroscuro la mayoría sin rosto, he plasmado tu imagen en el lienzo más grande, aquel que esta en medio de la habitación en la que hoy me encuentro y que suele ser iluminada por la luz del día y la oscuridad de la noche, quizá sea una imagen real o una idea, algo que no puedo expresar con palabras. Todos los días intento recubrirla con colores pero estos desaparecen, aun sigues sin color, aún sigues siendo un dibujo, una creación plástica de líneas y trazos indefinidos, solo te he plasmado como una idea en mi espacio, en mi dimensión.

Fabricando la telaraña, hilos finos de seda, una hermosa y brillante telaraña, ¿Por qué la construyo? ¿Por qué gasto mi tiempo formandola? Es solo para crear enredos, para desorientar e interceptar a aquellos que intenten acercarse, me ayuda a protegerme. No pretendo hacer que quedes atrapado en alguno de los finos hilos que he construido, no quiero que eso pase. Estoy en medio de todas estas hileras construidas esperándote,  esperando a que llegues. Espero no ser la víctima de mi propio invento y quedar presa en la telaraña, esta telaraña que he construido.

Hace algún tiempo deje de escuchar las agujas del reloj, aquel lejano sonido en medio de la noche que indica el paso del tiempo. Está noche de soledad y de lluvia las he vuelto a escuchar, eran tus palabras las que rompían el silencio de la noche, las que evitaban que escuchara este sonido, este sonido que detesto, aún sigo detestando el sonido de las agujas del reloj. Te busque entre la gente, en medio de las calles de aquella ciudad, intente no pensarte, pero entre el sonido de la gente y el sonido de esa ciudad solo puedo escuchar tus palabras resonar en mi mente, tus palabras, tus letras, aquellas que espero por horas, algunas veces por días, aquellas que ahora forman parte de mis días, aquellas que repito sin cesar en mi mente, solo para romper el silencio dibujado de mis días.

Repito tus palabras en mi mente solo para romper el silencio de esta noche interminable, otra noche más sin tu compañía que aunque es lejana, es cercana. Otra noche de soledad.